Festejan a niños pobres de la capital
Tegucigalpa, Honduras. La esposa del alcalde capitalino, Ricardo Álvarez, Lucrecia de Álvarez y la Embajada de Taiwán en Honduras, llevaron alegría a unos mil 500 niños de los barrios y colonias pobres de la capital, evento que se celebró en el parque La Concordia, de Tegucigalpa.
El representante de la embajada de Taiwán, José Ham, jóvenes voluntarios y representantes de varias instituciones asistieron al evento donde la señora de Álvarez, pasó una mañana feliz con los niños de la capital, quienes gozaron de piñatas, dulces, pasteles, refrescos, juguetes, almuerzo, música de mariachis, payasos, títeres y saltarines inflables.
La celebración, se realizó con el propósito de compartir con los niños en riesgo y los menores de los barrios y colonias pobres para llevarles alegría y conocer más sobre su situación socio-económica, y así buscar la manera de ayudarlos en las necesidades básicas, como ser alimentación, salud y educación.
En su discurso, Lucrecia de Álvarez agradeció a la Embajada de Taiwán y a todos los que apoyaron el evento que permitió compartir con los niños y las madres de éstos, para quienes la Alcaldía Municipal creó la Unidad de la Niñez y la Juventud que maneja varios programas para la niñez encaminada a realizar actividades en pro de la infancia.
Instó a los padres de familia a enviar sus hijos a la escuela, y puso a disposición de éstos, los centros educativos que están bajo la responsabilidad de municipalidad y donde los estudiantes reciben los 200 días de clase estipulados en el calendario escolar.
Resaltó que aunque los jardines de niños y las escuelas de la Alcaldía Municipal no son grandes, hay 600 niños y niñas que están recibiendo educación de calidad, lo que motiva a aunar esfuerzos para extender el número de los centros educativos que alberguen a más infantes de la ciudad.
Por su parte, el representante de la Embajada de Taiwán, José Ham, aseguró que su gobierno está dispuesto a seguir apoyando a la Alcaldía en todas las actividades que fortalezcan a la niñez hondureña.
